La participación de las poblaciones más desfavorecidas en la educación es una de las prioridades de la Unión Europea, como demuestran el Libro Blanco para la juventud o el programa “Juventud” de la Comisión Europea. En O Porriño, localidad del sur de Galicia, un instituto ha puesto en marcha un proyecto que pretende responder a las necesidades de las poblaciones nómadas. Este ejemplo podría servir de modelo al resto de Europa.
O Porriño está situada entre Vigo y la frontera septentrional de Portugal. De los quince mil habitantes con los que cuenta la ciudad, unos ciento cuarenta, en su mayoría gitanos, pertenecen a una comunidad nómada. De ellos, cuarenta están en edad de ir a la escuela. La escolarización de los nómadas se enfrenta, sobre todo, al problema del absentismo. Períodos de fiesta, de ferias, de trabajo en el campo…, son muchas las ocasiones para faltar a clase, sobre todo a partir de la primavera.
El material pedagógico constituye otro obstáculo. El propuesto por el Ministerio de Educación está concebido para los niños sedentarios, acostumbrados a ir a la escuela con regularidad. Los jóvenes nómadas no sacan provecho del colegio y a menudo se retrasan en los estudios.Instrumentos adaptados a las necesidades de los nómadasPara hacer frente al desafío de la escolarización de los nómadas, siete instituciones (1) se han reunido bajo el impulso del Instituto Ribeira de Louro, centro de enseñanza secundaria de la localidad de O Porriño y autor del proyecto “Nuevas herramientas para la formación de las poblaciones itinerantes”. Cofinanciado en un 50% (sobre un presupuesto global de 150 000 euros) por el programa Sócrates (acción Comenius) de la Comisión, este proyecto pretende “adaptar la enseñanza a los centros de interés y a las necesidades de la comunidad nómada”, explica Amador Ordóñez Puime, coordinador del proyecto. “Se trata de elaborar material pedagógico que les motive y con el cual ellos se puedan identificar.” Este material permitirá, además, a cada alumno trabajar a su propio ritmo. El uso de la informática y de los multimedia presenta una doble ventaja: permite a estos jóvenes acceder a la sociedad de la información y, a la vez, facilita el aprendizaje, ya que “a todos los niños les encanta trabajar y jugar con ordenadores”, explica Amador Ordóñez. Se van a desarrollar varias herramientas pedagógicas con la idea de que sean totalmente operacionales en agosto del año 2003. La primera etapa consistirá en la elaboración de varios CD-ROM para el aprendizaje del español y de las matemáticas. Éstos permitirán a los usuarios realizar ejercicios en materias como la lectura, la escritura, el vocabulario, la aritmética o el cálculo métrico. “Daremos más importancia a las materias imprescindibles para la vida diaria”, comenta el coordinador del proyecto. “Por eso hemos decidido saltarnos asignaturas como el inglés o la historia, que no les interesa en absoluto”. La adaptación del material no está limitada a la selección de las asignaturas. Afecta al contenido mismo del curso. “Los ejercicios propuestos están referidos a su tradición, su cultura y su historia. Hemos escogido temas que reflejen su realidad social y que les sean más cercanos”. A la vez que se utilizan estas herramientas multimedia, se realizarán e imprimirán fichas y juegos didácticos, a fin de que los jóvenes nómadas puedan utilizarlos tanto en clase como durante los períodos de ausencia escolar.
Un proyecto con dimensión europea
La elaboración de dichos instrumentos no sería posible sin un conocimiento suficiente de las tradiciones y costumbres de las poblaciones nómadas. Los promotores del proyecto han podido contar para ello con el apoyo de ciertos miembros adultos de la comunidad nómada de O Porriño, quienes han participado en la elaboración del contenido. Para Luis Machado, miembro de esta comunidad, “la idea puede ser buena” y “las asignaturas más interesantes son las relacionadas con el oficio de mecánico y el de soldador, porque son útiles” (2). La población gitana adulta no es, en general, muy aficionada a los programas de formación, pero reconoce que las matemáticas son importantes y quiere que sus hijos aprendan a leer y a escribir.
La participación de los gitanos no se limitará a la elaboración del contenido. Estarán también involucrados en jornadas de formación y de sensibilización del profesorado, las cuales se desarrollarán en toda España, en presencia de profesionales experimentados. Jornadas cuyo objetivo es explicar a los profesores las necesidades de las poblaciones nómadas, especialmente en lo que respecta a la formación.
El proyecto “Nuevas herramientas para la formación de poblaciones itinerantes” es el fruto de una verdadera colaboración europea. La localidad de O Porriño actúa como pionera, pero los otros institutos implicados en el proyecto (en Portugal, Rumania y Reino Unido) aportan ciertos matices inspirados por las relaciones con las comunidades nómadas de su región. Los copartícipes del proyecto se reúnen e intercambian experiencias. El propósito final es elaborar un material que sea aplicable, con las adaptaciones que fueran necesarias para adecuarlo a las realidades locales, a todas las comunidades nómadas de Europa.
Una comunidad marginal con múltiples necesidades
La comunidad nómada de O Porriño, que cuenta con 140 personas, trabaja sobre todo en el sector de las ferias y del trabajo agrícola temporal en el norte de España y en Portugal. Están acostumbrados a viajar y no cambiarían su modo de vida por nada del mundo. “Cuando yo me haya ido de este mundo, mis hijos se harán cargo del negocio familiar en las ferias; de eso no hay ninguna duda”, afirma Luis Machado, uno de los miembros de esta comunidad.
Las condiciones en las que viven estos nómadas son precarias. Muchos de ellos sufren desequilibrios alimenticios. La diabetes y el colesterol se dan con frecuencia en los niños. La mayor parte vive en vehículos que les sirven de lugar de trabajo, camiones o furgonetas en mal estado. Algunos han construido chabolas reciclando materiales, “para estar un poco protegidos”. La zona rural en la que están instalados carece de agua corriente y de alcantarillado. Es, además, una zona de difícil acceso.
Un cuadro sobrecogedor que los promotores del proyecto “Nuevas herramientas para la formación de las poblaciones itinerantes” no piensan sin embargo transformar completamente. “Nuestro proyecto no pretende cambiar su modo de vida”, precisa Amador Ordóñez. “Aspira a facilitarles los instrumentos necesarios para una formación mínima que les permita desenvolverse más fácilmente en la sociedad actual”.
es interesante saber que ya en otros lugares adoptan medidas pedagógicas alternativas para cubrir las necesidades de esos niños/as nómadas, pero consider que deberia extenderse hacia todo el campo educativo sea institución formal o no formal y a todo colectivo, que por sus circunstancias no puedan acudir a la institución escolar
el sisteme educatiu es sols per a la gent que s’adpata al sistema, qui no s’adapte no te res…auqesta situació, com a futurs educadors socials, deuriem de cambiar-la i tratar a tots per igual.
EDUCACIÓ PER TOTS I TOTES!!!!